Una Voz de la Clase Trabajadora para el Futuro de Utah
Soy Luis Villarreal—nací en el Hospital de la Universidad de Utah, crecí en una familia inmigrante de clase trabajadora y me formé enfrentando los mismos retos que viven los habitantes de Utah todos los días. No soy un político de carrera. Soy un joven común de Utah que creció en salones sindicales, escuelas públicas, mítines comunitarios y en los vecindarios que hacen de este estado un hogar. Y ahora, a los 26 años, me postulo para el Congreso porque ya es hora de que los jóvenes y las familias trabajadoras tengan una voz que no pueda ser ignorada.
Raíces Obreras. Valores de Utah.
Mis padres emigraron de México con nada más que coraje, fe y la convicción de que su trabajo duro podía construir una vida mejor. Mi papá ha trabajado en el Sindicato de Carpinteros desde que tengo memoria. Mi mamá hizo todos los trabajos que tuvo que hacer para mantener a nuestra familia adelante. Ellos me enseñaron que la dignidad y la fuerza vienen de presentarse y trabajar duro—valores que sigo viviendo.
Una Vida de Activismo y Comunidad
Cuando era niño, mis padres me llevaron al mitin de Sí Se Puede durante la administración de Obama. Ese momento encendió la chispa. Desde entonces, he estado presente—en protestas, cabildos, eventos comunitarios, marchas y cualquier espacio donde la gente común exige algo mejor. Durante la preparatoria y la universidad, dediqué mi tiempo libre no solo a estudiar política, sino a participar activamente en ella. He visto de primera mano cómo las decisiones políticas afectan a familias reales, trabajadores reales y comunidades reales.
Educación que Refleja el Futuro de Utah
Estudié ingeniería en computación en Salt Lake Community College, donde obtuve mi título asociado, y más tarde conseguí un certificado en desarrollo web full-stack en la Universidad de Utah. Junto con mi trabajo en ingeniería, estudié ciencias políticas—no para obtener un título, sino porque siempre he creído que no puedes arreglar lo que no entiendes. Estoy profundamente arraigado tanto en el mundo tecnológico como en el mundo de las políticas, y entiendo cómo cada uno impacta nuestra economía, empleos y vida diaria.
Una Voz que No se Dobla
He visto el peligro de la retórica autoritaria de Trump. He visto cómo el miedo antiinmigrante sacude a familias como la mía hasta lo más profundo. He visto a los jóvenes—mi generación—intentar construir un futuro en una economía donde todo parece fuera de alcance. Y ya me cansé de esperar a que alguien más hable.
Me postulo porque Utah necesita una voz fuerte, sin disculpas, de clase trabajadora. Alguien que no esté comprado por los líderes del partido ni por los donantes corporativos. Alguien que no tenga miedo de señalar los fracasos—vengan de demócratas o republicanos. Alguien que sepa lo que es vivir de cheque en cheque, preocuparse por el costo de la vivienda, luchar por oportunidades y aun así creer en un futuro mejor.
Por Qué Me Postulo
Me postulo porque los jóvenes merecen representación. Las familias trabajadoras merecen representación. Las comunidades inmigrantes merecen seguridad y dignidad. Y Utah merece un representante que no tenga miedo de ser audaz, que no tenga miedo de quedarse solo si eso significa defender lo correcto.
Me postulo porque este es nuestro hogar—y ya es hora de que una nueva generación tome el micrófono.